El nacimiento de una Milicia

lunes, febrero 13, 2006

Se necesitan muchos pantalones para aceptarse homosexual públicamente

Jajajaja, ¡qué gran mentira!, para ser un maricón desclosetado no hace falta mucha valentía, hace falta mucha sinvergüenza, un bajísimo respeto por las normas básicas de urbanidad e higiene moral, y sobre todo, un gran cinismo. Los homosexuales confesos son fanfarrones descaradas, su actitud retadora no debería de ser exaltada por los medios y los intelectuales ultra conservadores que no entienden el pensamiento liberal de izquierda. ¿Qué pasaría si los heterosexuales (que digo, los normales para que entienda pues), hicieramos una marcha de orgullo desnudos y copulando con hermosas mujeres?, Ya, intentelo y verá, desde prisión, claro, que no lo bajaran de indecente y depravado. Desde luego que eso no pasa con los gays, porque ellos no están fornicando inmoralmente por las calles, sino que estan marchando por dignidad y respeto. Sí, cómo la ve, para el retorcido pensamiento homosexual marchar en pro de sus supuestos "derechos"(por que si uno es gay, tiene el privilegio de tener derechos "especiales") implica montarse bizarros espectaculos a media calle y a plena luz del día, a la vista de quién sea, ¡Cristo Rey!, que barbaridad.

¿Qué humanidad?, como sea. Ahora les voy a demostrar la falsedad de la aseveración que intitula este post. Para ser homosexual confeso no hacen falta muchos pantalones, hace falta sólo un par de pantalones brillantes y pegados y unas enormes gafes cafés de super agente 777.



Claro que si usted es muy macho, siempre podrá usar un masculinísimo traje de charro, y ligarse a un maricón vestido de adelita.



O ya de plano si es lo suficientemente maricón vicioso, sólo necesitara juntarse con sus musculosos secuaces y llevar su mejor juego de botas de charol blancas.



Así que no se deje engañar, para ser homosexual confeso no hacen falta pantalones, hace falta una mente perversa e indecorosa.

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